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etiqueta de yoga

La etiqueta en una clase de yoga

Cuando practicas yoga buscas un lugar tranquilo, silencioso, sin distracciones: un ambiente que invite a la relajación. Los estudiantes deben sentir que están entrado en un espacio de bienestar y para asegurarnos de que todos se sientan cómodos, hay ciertas reglas de “etiqueta” que debemos seguir en el estudio para así mantener la atmósfera de serenidad que estamos buscando.

Estas reglas cambian de un estudio a otro, algunas son evidentes (o al menos deberían serlo) y otras están marcadas por las decisiones de cada maestro. Aquí te presentamos algunas de esas normas:

1. Llega temprano.

Una de las cosas que más fricciones pueden provocar en un estudio de yoga son las interrupciones provocadas por las personas que entran tarde a la clase. Tu práctica de yoga es un momento especial: tómate el tiempo necesario para llegar al Shala tranquilamente, dejar tus pertenencias en el lugar adecuado, colocar tu mat sin molestar a nadie y entrar en el “mood yogui”. En caso de llegar tarde, espera a que el profesor haya terminado su ritual inicial, por favor, nunca lo interrumpas. Por supuesto que todos pasamos por situaciones que nos impiden ser puntuales, pero no lo vuelvas una costumbre. Si siempre llegas resbalándote a tu clase, es mejor que cambies tu horario: a nadie le gusta tener que detener su práctica para reacomodar los mats y hacer espacio a la persona que llegó tarde.

2. Deja tu celular afuera… y en completo silencio.

Tener el teléfono a lado de tu tapete y distraerte con sus notificaciones no solo es molesto para quienes están cerca de ti, sino que es una falta de respeto para tu maestro y tus compañeros. El sonido de un celular (incluso aunque esté en vibración) o la pantalla que se activa constantemente son distracciones para tu práctica y para la de los demás.  Sé respetuoso de ese momento de serenidad que todos buscamos en el yoga.

3. Lleva tu propio mat.

Por cuestiones de higiene a mí siempre me ha parecido esencial que cada persona lleve su propio mat a su clase de yoga y en estos tiempos que corren, con mayor razón. También es importante que laves tu esterilla regularmente, claro, atendiendo a las recomendaciones del fabricante. Algunas personas parecen no darse cuenta de que el sudor se acumula en su mat y de pronto, apestan. Y ya que hablamos del sudor, es recomendable que lleves una toalla a tu clase, no solo para secarte la cara, sino también para limpiar tu mat al terminar. La limpieza es fundamental para mantener la armonía.

4. Deja tus zapatos fuera de la sala.

La mayoría de los estudios tienen zapateros o casilleros para dejar tus pertenencias ¡úsalos! No dejes tu calzado en un lugar donde los demás puedan tropezar y mucho menos entres a la sala usándolo: el yoga se practica en el suelo y con los zapatos estás llevando suciedad.

5. Viste adecuadamente.

Dependiendo del estilo de yoga que practiques, es posible que exista algún código de vestimenta para tu clase, pregunta a los encargados al momento de inscribirte. Si no es el caso, solo asegúrate de usar ropa cómoda… y que no haga ruidos. Sé qué suena raro, pero recuerdo a un compañero que utilizaba pantalones deportivos muy anchos y de un material sintético que hacía ruidos cuando rozaba una pierna con otra… y como ya dijimos, los ruidos extraños perturban a los practicantes de yoga. También recuerdo a una antigua maestra que nos recomendaba vestir de una manera que no distraiga a nadie ni los haga sentir incómodos.

6. No juzgues.

La práctica de yoga se trata de enfocarte en ti, en tu progreso, en tus límites, no de compararte con la chica de a lado. Si ya eres practicante, sabrás que el yoga nos ayuda a liberar nuestro cuerpo y emociones; sé compasivo con la persona que soltó a llorar en medio de la clase o con aquella que no pudo reprimir un gas: esas cosas pasan.

7. Si tienes que salir antes, avisa.

Si por alguna razón debes dejar la clase antes de que termine, avisa al profesor al inicio de la clase y retírate antes de que inicie el savasana para evitar distraer a tus compañeros en su momento de relajación.

8. Limpia después de clase.

La limpieza y el orden son dos puntos importantes en la etiqueta de yoga. Si utilizas un tapete prestado, límpialo al terminar tu práctica. También guarda los accesorios como bloques, correas o mantas en el lugar donde corresponde.

La etiqueta en una clase de yoga es importante

Otra querida maestra siempre iniciaba su clase recordándonos la importancia de practicar la “ahimsa”, la no violencia, iniciando con el respeto a los límites de nuestro cuerpo; pero también involucra que nuestros pensamientos y acciones no lastimen a los demás. Todos merecemos poder tomar nuestra clase de yoga en paz, libre de juicios, perturbaciones o exclusión. Al entrar en tu Shala, muestra respeto por tu práctica, tu maestro y tus compañeros.

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