Qué son los mantras y porqué es buena idea adoptarlos
Los mantras me dan paz. Así de simple.
Un mantra puede ser una sílaba, una palabra o un conjunto de ellas. Son sonidos que vibran de tal manera que te transmiten tranquilidad. Por simple que parezca la explicación, para mí son una especie de caricia, sonidos que me reconfortan, me tranquilizan. Más allá de su significado, el poder de un mantra está en experimentarlo.
Descubrí los mantras junto a mi práctica de yoga. Sin ningún tipo de explicación sobre la elección de mantras o su significado, eran incorporados en la parte final de la clase cuando llegábamos a la postura de savāsana. Sin darme cuenta, me fui aprendiendo algunos de esos sonidos que no tenían sentido para mí, pero cuya vibración me hacía sentir bien.
Fue hasta que empecé a practicar Ashtanga Yoga cuando me aprendí intencionalmente los mantras de apertura y cierre y conocí a grandes rasgos su significado; a partir de ahí fui buscando los mantras que escuchaba en clase y que me daban tranquilidad.
Debo reconocer que en general el significado muchas veces se me escapa, mi memoria no es muy buena. Sólo sé que me gusta escucharlos y cantarlos y al inicio eso era suficiente para mí.
¿Qué es un mantra?
“Mantra” es una palabra en sánscrito, una de las lenguas clásicas de la India, y está compuesta por el vocablo ‘man’ que significa “pensar” y el sufijo ´tra´ que significa “instrumento”; así, la palabra mantra significa “instrumento de la mente o del pensamiento”.
En términos simples, el mantra es una sílaba, palabra o conjunto de palabras que se canta o recita en repetidas ocasiones como una invocación a la divinidad para alcanzar la concentración, lograr el control de nuestros pensamientos y emociones y llegar a la armonía.
De acuerdo al Diccionario del Yoga de Laia Villegas y Óscar Pujol, “los mantras son fórmulas verbales que se pronuncian en el contexto del ritual y la meditación, por el efecto que su vibración produce en la mente del yogui y en conjunto del cosmos”. Son palabra, frase o estrofa cargado de poder sagrado y cuya recitación se considera religiosamente beneficiosa o dotada del poder de conducir a la liberación.
Por lo general la palabra “mantra” la asociamos con el hinduismo y el yoga, pero son utilizados en diferentes culturas y religiones, como en el budismo.
En el contexto del yoga los mantras pueden ser de un sonido (como el om), fórmulas sagradas, invocaciones o versos de los Vedas, las Upanisad u otros textos.
¿Cómo funciona un mantra?
Los mantras pueden ser tanto una expresión lingüística como una secuencia de sonidos en apariencia ininteligibles pero cuya repetición rítmica tiene un efecto en el ritual o en la mente del recitante.
Para mí, como escribí al inicio, el poder de un mantra radica en experimentarlo: escucharlo, recitarlo, cantarlo. Sentir la vibración del sonido.
Los sonidos, esa simple vibración de aire, pueden afectar el estado de ánimo de las personas. Y eso es una de las cosas que a mí me parecen fantásticas de un mantra. Las vocalizaciones me ayudan concentrarme y detener mi ansiedad.
Dependiendo de mi estado de ánimo, hay mantras que me ayudan a contener la tristeza; otros que me hacen sentir animada y lista para enfocarme.
Por ejemplo, cuando estoy ansiosa, preocupada o incluso enojada me gusta cantar “Lokāh samastāh sukhino bhavantu”, un mantra que me ayuda a dejar a un lado los pensamientos obsesivos que puedan estar alterando mi paz. En las mañanas me gusta escuchar el Gāyatrī mantra, me ayuda a despertar mi atención y a sentirme preparada para afrontar el día, por complicado que se avizore. Cuando quiero concentrarme en algo suelo tomarme unos momentos para recitar el más poderoso de los mantras: Om.
Más adelante te platicaré sobre estos y otros mantras y sobre mis razones para considerarlos fantásticos.
Mi búsqueda de mantras
Algunas personas me han dicho que no les gusta recitar los mantras en la clase de yoga por no conocer su significado o, por el contrario, porque saben que están dirigidos a una divinidad y eso choca con sus creencias religiosas. Algo muy respetable, por supuesto.
Yo suelo escuchar mantras y si hay alguno que “me haga clic” busco su transcripción y significado, aunque, a decir verdad, muchas veces me cuesta recordarlo, porque suelo enfocarme en su sonido, su vibración.
Y ya que a mi memoria se le suelen escapar detalles importantes como el significado concreto de cada sonido, con el tiempo he aprendido a reflexionar sobre el mantra antes de iniciar su recitación. Tengo un cuaderno en donde anoto los mantras que me interesan, investigo su significado, lo reflexiono y trato de interiorizarlo. Así que cuando quiero meditar usando un mantra, recurro a mi cuaderno antes de comenzar la recitación.
Quien ha escuchado un mantra en un momento complicado de su vida ha experimentado el poder que esos sonidos pueden tener sobre su estado de ánimo. Si tú no lo has experimentado, te comparto uno de mis favoritos para que lo escuches.
