Cómo iniciar mi práctica de yoga en casa
Seré honesta: durante años traté sin éxito de establecer una práctica de yoga en casa para combinarla con mis clases y trabajar en las posturas que disfruto o aquellas que me cuestan más trabajo.
Las razones que me di para no practicar en casa siempre me parecieron creíbles, pero en realidad no eran otra cosa que excusas. La realidad es que simplemente me costaba ser constante y me distraía fácilmente con otras actividades.
Obligada para el encierro y sin saber cuándo podría volver a las clases en el shala, no me quedó de otra que crear una práctica que me mantuviera activa y, sobre todo, que me brindara una hora alejada del estrés de la realidad del mundo.
El inicio no fue tan difícil, en realidad tenía ya cerca de un año practicando a las seis de la mañana así que mantuve la costumbre de levantarme temprano, pero en lugar de conducir hasta el estudio de yoga, sólo tenía que caminar dos metros hasta mi esterilla.
A falta de un maestro que me guiara, comencé practicando la primera serie de ashtanga que conozco bien, pero a las pocas semanas me aburrí de repetir la serie y empecé a faltar a mis propias clases hasta que un día me di cuenta que en realidad ya había abandonado por completo el yoga y me concentré en otro tipo de ejercicio con una entrenadora que no dejaba de mandar mensajes hasta que le enviaba un video con la evidencia de que el trabajo estaba realizado.
Pero mi cuerpo resintió el cambio. Por supuesto que el otro entrenamiento era bueno y me ayudó a trabajar otras partes del cuerpo que normalmente no hago con yoga, pero perdí flexibilidad y eso fue para mí el primer signo de alarma. El segundo, pero quizá el más importante, fue cuando noté que me hacía falta ese descanso de la mente y alma que sólo el yoga te proporciona.
Así que me obligué a levantarme temprano para retomar mi práctica de yoga y de esta manera, volverme a sentir en control de mi cuerpo y mis emociones. Sabía que podía volver a caer en la tentación de no hacer nada y quedarme una hora más en cama, entonces tuve que trabajar en formarme nuevos hábitos.
Crear una rutina, esencial para tu práctica en casa
No hablo de una rutina de asanas, estoy hablando de una rutina de hábitos y acciones diarias que me ayudan a lograr el objetivo de levantarme temprano todos los días para realizar mi práctica de yoga.
¿Por dónde iniciar? Yo te recomiendo:
- Agregar la práctica a tu agenda del día.
- Definir la hora en que practicarás (mañana, tarde, noche, lo que funcione mejor para ti) y en la medida de lo posible, mantener ese horario fijo, pues es más sencillo formar el hábito.
- Establecer tus horarios para dormir y comer tomando en cuenta a qué hora saltarás al mat de yoga.
Ya sé: muchas personas decimos que odiamos las rutinas, pero más que verlo como cosas que tienes qué hacer, tómalo como un ritual, tu ritual de yoga.
Mi ritual de yoga inicia desde la noche previa: dormirme temprano es esencial para poder levantarme al día siguiente y practicar con mucha energía. Así que tengo definida la hora máxima a la que debo acostarme y previo a ello, leer un poco y escuchar una meditación para desconectarme del ajetreo del día.
Al sonar mi despertador por la mañana no lo pienso dos veces y me levanto, no importa que haga frío o mi mente traviesa me diga que puedo quedarme cinco minutos más. Ya una vez que salí de la cama no hay vuelta atrás, pongo música relajante, me visto para mi clase y extiendo mi mat.
Suelo escuchar una meditación corta o un mantra antes de iniciar la práctica para darle tiempo a mi mente y a mi cuerpo de despertar por completo y entonces sí, es tiempo de yoga.
Este ritual es muy importante para mantener el hábito de practicar por la mañana. Me recuerda lo fantástico que se sienten cuerpo y mente cuando realizas tus asanas.
Así que ¿por qué no te animas a crear tu propio ritual de yoga? Prueba en distintos horarios para encontrar el que más te acomode, a tu práctica agrega otros ritos que sean significativos para ti y que te ayuden a disfrutar el momento que le dedicas al yoga. Es tu tiempo, disfrútalo.
